
Hospedería Villa Pintano es una antigua casa de realengo recientemente restaurada situada en un pintoresco pueblo medieval del prepirineo aragonés. Frente a la sierra de Sarda y con el magnífico fondo del Pirineo, este pequeño enclave de 30 habitantes es ideal para quienes buscan tranquilidad y un entorno natural múltiple en contrates, desde los últimos vestigios de encinares y bojedos autóctonos hasta la modificación antrópica del paisaje por la vida pastoril que todavía perdura, junto a la hospitalidad de su gente. La hospedería cuenta con una tienda donde se venden productos artesanales locales y también gestiona un museo de arqueología. La zona es rica en vestigios del neolítico, especialmente en el Bal d`Onsella. Dentro de los itinerarios culturales más cortos se halla una visita obligada al pueblo medieval de Ruesta ( hoy en ruinas) y a su castillo, de origen musulmán, que perteneció a Ramiro I, el primer rey de Aragón. También es zona de influencia del camino de Santiago, que antiguamente pasaba por el canal de Berdún.
La hospedería cuenta exteriormente con una terraza de interesantes vistas y una piscina que se abre en verano (pública). En el interior hay una confortable sala de uso común con chimenea a leña, televisión, biblioteca y acceso a internet.
Hay 9 habitaciones dobles con baño privado, calefacción y TV., tres de ellas con balcón. Se permiten mascotas.
Servicio de bar y restaurante. Desayunos, comidas, cenas, eventos especiales.
El restaurante ofrece una interesante carta basada en la cocina tradicional aragonesa realzada por alto valor de los productos artesanales de la zona.
Pintano Sobre el pueblo de Pintano Está formado por los núcleos de Pintano y Undués-Pintano. Por estas tierras discurre el río Regal, que desemboca en el río Aragón y el embalse de Yesa. Está rodeado de sierras que rondan los 1000m de altitud (Peña Nobla, peña Musera y sierra Sardas). Históricamente el poblamiento más antiguo corresponde a un período comprendido entre el neolítico y la edad de bronce, habiéndose localizado interesantes yacimientos arqueológicos. Se aconseja visitar el centro de interpretación arqueológica en la ermita de San Antón , que ha sido construída sobre una necrópolis íbera con 45 tumbas). En cuanto a la localidad en sí, las referencias más antiguas corresponden a la edad media.
Sobre Ruesta
Los musulmanes erigieron la fortaleza de Ruesta y la abandonaron en el siglo X. Inmediatamente, los navarros edificaron, cerca de la fortaleza, el monasterio de San Juan de la Ruesta y de 1016 a 1018 volvieron a reconstruir la fortaleza. En el año 1054, el rey de Navarra concedió la ciudad de Ruesta al rey de Aragón. A partir de entonces, la fortaleza de Ruesta tendrá un papel clave en la defensa del Canal de la Berdún. En 1283, el infante Alfonso ruega a los habitantes de Tiermas y Ruesta que fortifiquen las ciudades. La Iglesia de Ruesta era muy importante. La pequeña ciudad de Ruesta permanece abandonada desde 1959, en estado de ruina.
Excursiones
Ruta en canoa: una visita al Pantano en canoa puede ser una experiencia inolvidable. Aconsejamos la ruta que comienza al final de la pista que lleva al pantano. A partir de ahí debemos tomar la dirección al río Regal . La temporada ideal para hacer esta ruta es en primavera, ya que el pantano esta habitualmente en su mejor nivel. Tendremos la impresión de estar en el "amazonas", y es posible que tengamos alguna dificultad para sortear los árboles y la vegetación que nos encontremos mientras navegamos.
Camino de Santiago: una buena opción puede ser hacer una etapa del camino de Santiago, en concreto Ruesta-Undués de Lerda. La marcha nos llevará alrededor de dos horas y media. una vez en Undués de lerda, podemos visitar un nevero medieval y parte de la calzada romana.
Mirador de Vidiella: se trata de un punto de observación forestal situadoen lo alto del monte Vidiella. Posee una excepcional vista, la canal de Berdum, la sierra de los Pintanos, la sierra de Leyre y todo el embalse de Yesa. Desde los albergues debemos tomar la única pista que sube nada más cruzar la carretera. Es un caminno para hacerlo a pie, mantiene una pendiente constante hasta llegar a la cima (aproximadamente 45 minutos).
Su climatología es la típica de baja montaña, con leves nevadas invernales, primaveras y otoños lluviosos y veranos cálidos. La temperatura invernal no es excesivamente baja, agradable en primavera y en otoño y elevada en verano con frescas noches.
Estamos en el prepirineo, una zona que goza de gran variedad en cuanto a especies animales y vegetales. Podemos estudiar un bosque atlántico, el entorno del embalse de Yesa, dinámica fluvial en numerosos ríos de curso variable, ver muy de cerca buitreras, observar alguno de los escasísimos anidamientos de quebrantahuesos que aún quedan en la península.
Rutas en BTT.: Se puede seguir un circuito completo por carreteras secundarias muy tranquilas, desde Pintano hacia Bagués, luego por pista en buen estado hasta Martes, y de allí cruzando por Mianos y Artieda, hasta Ruesta. Desde Ruesta se puede volver por carretera secundaria o pista (9 km), también en muy buen estado y bordeando el río en todo su trayecto hasta UnduésPintano.
Un poco de Historia
Pintano fue objeto de asentamiento de pueblos de origen celtas, en concreto de la tribu de los suessetanos, pertenecientes al llamado grupo belga dentro de las tribus celtas.
Por la cercanía de Pintano a territorios de los iacetanos, cuya capital era Iacca, la actual Jaca, y habida cuenta de las malas relaciones existentes entre iacetanos y suessetanos, cabe suponer que la zona fue objeto de choques entre ambas tribus, aunque no hay datos al respecto. En cualquier caso, un ejército romano, al mando de Marco Porcio Catón el Viejo, derrotó en el 195 adC a los iacetanos con apoyo suessetano, con lo que parecía que la zona debía quedar pacificada. Pero los suessetanos, molestos con el dominio romano, se sublevaron contra el mismo, por lo que un nuevo ejército romano, al mando de Terencio Varrón, pasó a sangre y fuego el territorio suessetano en una campaña militar el 184 adC, arrasando su capital, Corbio, que no ha podido ser localizada, y cediendo el control del territorio suessetano a los vascones, aliados de Roma. Por ese motivo se suele considerar erróneamente que la zona es vascona. Poco después, el territorio vascón fue incorporado al Imperio romano, a la provincia Tarraconense y la zona sufrió una intensa y profunda romanización. A partir de la llamada crisis del siglo III y las posteriores invasiones bárbaras se generó en todo un clima de alteraciones sociales en la zona (por ejemplo, el abandono de la villa romana existente en la localidad de Liédena, en Navarra, pocos km al oeste). La situación se acentúa cuando, en el 409, los visigodos penetran definitivamente en la península, utilizando entre otros, posiblemente, los cercanos pasos de Roncesvalles, Roncal o Canfranc. Como consecuencia, se producen sublevaciones, conocidas genéricamente con el nombre de movimientos bagaudas, que indudablemente tuvieron influencia en el territorio. Cabe suponer, por otra parte, que una vez el Reino visigodo se hubo asentado para formar la Hispania visigoda y, habida cuenta de las luchas que mantuvo en forma intermitente con los vascones, que ocupaban territorios muy cercanos, la zona donde actualmente se asienta Bagüés se viera afectada por las operaciones militares, aunque no quedan constancias documentales de ello. Como tampoco quedan rastros de la invasión musulmana de la Península Ibérica en el siglo VIII, aunque la zona formaba parte posiblemente de los dominios del conde visigodo Casio, quien pactó su conversión al Islam, para formar así la familia de los Banu Qasi (hijos de Casio). Hacia la segunda mitad del siglo X es cuando realmente la zona de Pintano aparece en la escena histórica, ya que la enemistad conjugada del reino de Pamplona, del incipiente reino de Aragón y del Califato de Córdoba acabó con el poder de los Banu Qasi. Cuando a finales del mismo siglo y principios del siglo XI se inicia una política de expansión de los reinos cristianos, el territorio pasa a ser objeto de la lucha militar directa. Siendo Pintano en esta época un territorio de frontera, es de suponer que se vería afectado por el desarrollo de las operaciones militares en la zona, especialmente con la campaña de Almanzor del año 999 contra el reino de Pamplona durante la que dicho militar del Al-Andalus tomó y devastó Uncastillo, no muy lejos de Pintano. Igualmente, a partir de 1035 se debió ver afectado por las luchas entre Ramiro I de Aragón y García Sánchez III de Navarra, luchas que tuvieron continuidad a lo largo de los siglos posteriores. Con la expansión del reino de Aragón hacia el valle del Ebro y con la conquista de Navarra a principios del siglo XVI, Pintano dejó de ser tierra de frontera.



Ruesta





